Consejos Para Tu Cortometraje (Por Un Juez De Festival) – Opinión

Consejos Para Tu Cortometraje (Por Un Juez De Festival) – Opinión

Eres un realizador o aspirante a cineasta y haz logrado terminar por fin tu más reciente (o primer) cortometraje. Te sientes orgulloso de tu trabajo pues solo tú sabes más que nadie el inmenso esfuerzo que conllevó su realización, combinado con una buena dosis de suerte, sudor y lágrimas de las que nadie se salva. Se lo muestras a tus padres y no lo entienden, así que se lo proyectas a un círculo pequeño de amigos y te dan su apoyo incondicional sin alagar demasiado. Nada de esto te convence, entonces te pones nervioso de que tal vez no seas el siguiente Quentin Tarantino.

Sin desanimarte demasiado, lo inscribes a múltiples festivales de cine de inscripción gratuita o de paga y de temática específica o generalizada y rezas que algún conocedor del séptimo arte lo vea y se apiade de tu esfuerzo. Existe un inmenso proceso de filtrado a partir de este punto, cada festival recibe cientos sino es que miles de cortometrajes aspirando al premio mayor. De esos solo un 10%-40% de las obras pasarán a formar parte de la selección oficial del festival. Estos festivales tienen diversos premios en distintas categorías. Existen los premios comunes como el de Mejor Cortometraje; Mejor Director; Mejor Actor; etc. Algunas veces cuentan con premios más específicos, tales como Mejor Cortometraje Juvenil; Premio A La Igualdad; o Mejor Cortometraje Latino Silente De Terror Experimental En Super 8mm. En fin, cada quien es libre de premiar lo que guste y todos tienen más de una oportunidad de ganar.  

¿Has intentado ver la selección completa de dichos festivales? ¿Has notado lo difícil que es ver más de 100 (a veces 200+) obras en los 7-15 días que suelen durar estos festivales? ¿Siquiera has tenido el interés de ver una selección completa? Bueno, eso es por lo que pasan los jurados de cada festival cuando deben elegir a los mejores. Y créeme, al merecedor del premio más le vale resaltar entre el resto si quiere la gloria de ser galardonado. Especialmente en un festival de mayor calibre como el Sitges o Sundance y ya ni hablar de Venecia o Cannes.

Permíteme aconsejarte un poco sobre cómo por experiencia propia aprendí una cosa o dos sobre qué vuelve a un cortometraje bueno.


Soy Emiliano Caballero, un joven cineasta realizador y productor audiovisual oriundo del noreste mexicano. Fui invitado a formar parte del jurado del “Kursaal Film Festival San Sebastián KFFSS” un nuevo festival de cine de País Vasco en España determinado a competir simultáneamente contra el conocido “Festival Internacional de San Sebastián”. Lo más beneficioso de esta invitación fue el hecho que debido a la pandemia del 2020 dicho festival se celebró totalmente en línea.  Permitiéndome disfrutar desde la comodidad de mi hogar de 176 cortometrajes de 34 países durante 15 días, incluyendo obras de ficción, documental y animación.

Por más diversa que sea la selección de jurados, cuando se sabe de cine se suele tener poca discrepancia entre los jueces sobre las opiniones de quien sea el mejor, salvo ciertos sesgos personales, como el gusto por un género o tema, la identificación con los personajes, etc. Los consejos que daré a continuación son subjetivos y pueden variar dependiendo de quien te los de, así que solo toma lo que te sirva y deja el resto.

Ser juez por primera vez resultó ser bastante placentero en retrospectiva, en su momento podía sentir la presión de temer no poder terminar la primera ronda de selección a tiempo, especialmente cuando las obras promedian 8 minutos cada una con algunas tan largas como 15-20 minutos. Lo cual me lleva al primer punto.


MANTENLO BREVE

Si tu corto es corto honras al formato, no puedes esperar adaptar una comedia griega de varios tomos a un formato tan chico. Deja de querer hacer una película de 15 minutos. Intentarlo no va a funcionar porque las limitaciones temporales estarán en tu contra y siempre te verás forzado a dejar mucho material importante fuera, resultando en una obra llena de hoyos narrativos o montajes con mala fluidez.

Otro motivo importante para mantener las cosas breves es el hecho de que el tiempo es oro y a nadie le gusta desperdiciarlo, cuando vemos películas nos mentalizamos a que dedicaremos 1 o 2 horas de nuestra vida a ser entretenidos, ya sea para despejarnos de un día difícil o para participar activamente en un análisis profundo. De cualquier manera queremos sentir que nuestro tiempo estuvo bien aprovechado y que la obra nos dejará algo que llevarnos.

Con los cortometrajes no sucede lo mismo porque muchos no saben bien a bien a lo que se adentran, hay que ser conscientes de que no existe un mercado viable comercial para este formato de cine. La sociedad no está educada para ello ya que en su mayoría los cortometrajes consisten en ejercicios y prácticas sobre el medio, o por el otro lado, en demostraciones de tus habilidades como realizador para hacer una buena obra y contar una buena historia, muchas veces con la intención de poder financiar un largometraje.

 A nadie le importa más tu cortometraje que a ti como realizador, lo cual nos lleva al siguiente punto.


SALVANOS DEL ‘BURNOUT’

Cuando tienes que ver 20+ obras complejas del séptimo arte al día, durante varias horas cada día, eso puede causar en nosotros un nivel moderado de ‘burnout’. Nos da un cierto cansancio mental que nos impide tener la misma atención activa para cada una de las obras, sobre todo con las últimas que vemos. Es por eso que ciertas cosas pueden volver de tu obra un tedio absoluto de ver.

Una de estas cosas es el manejo de un lenguaje visual pretencioso, como puede ser tener tomas innecesariamente largas o lentas con el afán de aparentar ser “contemplativos”, solo que Andrei Tarkovsky no estaría de acuerdo con tu decisión. Comprendo que no todos los cortometrajistas dominemos el lenguaje visual aún, para muchos éste ha sido nuestro espacio para aprender y desarrollarnos como profesionales. Pero cuando veo una obra que no sabe manejarse visualmente, no comprende la economía del lenguaje y cae en la pretenciosidad con su estilo, realmente se refleja en el resultado, provocando un amplio desinterés por el tema ya que éste no ha sido manejado apropiadamente.

En cine ninguna decisión es objetivamente “buena” o “mala” sino que todo se guía por ser “apropiado” o “no apropiado”. Puedes rodar como tú quieras sobre lo que sea, pero si no sabes manejar bien el lenguaje visual, fracasarás en comunicar la idea y tu visión. Existe algo muy interesante que puedes hacer para captar nuestra atención como jueces incluso si tu obra no es la más entretenida o la mejor realizada, y eso es captar nuestra atención desde el inicio.


Pulp Fiction (1994)

LA APERTURA LO ES TODO

No tienes idea de cuantas veces desearía que el reproductor de video tuviese la opción de ‘Omitir Intro’. No hay nada peor que una obra que inicia mostrándonos sus laureles previos durante 5 eternos segundos, después los logos de las múltiples y desconocidas casas productoras durante otros 10 segundos, para finalmente comenzar la obra con algún plano de nada interesante o totalmente a negros y con música lenta de fondo. Para después arrancar con… ¡Los créditos iniciales! Porque a todos nos interesa leer quién fue el 3er asistente de arte cuando ni siquiera hemos visto su labor plasmado en la obra aún. Después de incontables nombres, al fin procede al título en pantalla, con un lento desvanecer dándonos a revelar una alarma sonando a las 7:00 A.M. y una mano apagándola, solo para revelar a tu protagonista… ¿Despertando?

Antes de que lo sepas, ya pasaron 1 o 2 minutos y el disparador del  conflicto en la obra ocurre al minuto 3 o 4. ¿En serio crees que una audiencia que no te conoce sostuvo la atención durante casi 5 minutos viendo absolutamente nada relevante a la historia? Válgame, si fuese otro realizador ya hubiese exhibido dos o tres cortometrajes bien contenidos durante el tiempo que te tomó iniciar con tu obra autoral de 15 minutos. Recuerda, ¡esto no es una película!

Lo importante es que arranques tu obra con algo dinámico. Puede ser algo intenso, interesante o visualmente cautivador. Hay muchas obras que a pesar de no ser muy buenas, las vi de principio a fin sin soltar la atención por el solo hecho de que me atraparon con su lazo desde el inicio. No hay nada más satisfactorio que dar play e iniciar directo a lo bueno.

Hay múltiples maneras de lograrlo. Puedes iniciar con un clímax de apertura como una persecución, un atraco, un evento intenso, etc. También puedes  iniciar con una conversación interesante que capte nuestra atención, como dos personajes discutiendo o prometiéndose algo significativo. Si tu obra es un tanto más contemplativa, procura arrancar con una fotografía hermosa de buena composición, que nos demande varios segundos de atención para poder recorrerla o apreciarla en su totalidad, como un buen cuadro en un museo de arte.

Hablando de obras dignas de exhibirse en un museo, esto nos lleva al último punto.


2001: Odisea Del Espacio (1968)

CALIDAD VS INGENIO

Cada tema es diverso, lo bonito del cine es que cualquier persona se puede empoderar con una cámara en mano y contarnos lo que sea sobre quien sea y con la visión personal de cada uno, sin importar su identidad. Personas de todo el mundo pueden compartir sus visiones del mundo y la vida a través de esta forma de arte. Por lo cual este punto no va dirigido sobre temas en específico.

Confucio y Aristóteles hablaban sobre la doctrina de la medianía, Sobre cómo el balance entre dos características opuestas nos podía llevar a la virtud. Lo mismo sucede con el cine, el balance entre la calidad técnica y el ingenio de una historia bien contada son la clave del éxito profesional. Si tienes algo interesante que contar de una forma llamativa y además nos captivas visualmente estarás ganándote el corazón y las mentes de muchos.

Es muy triste ver historias excelentes contadas con una pobre ejecución técnica, la falta de talento técnico te puede desmeritar enormemente contra la producción que supo lo que hacía en relación a la fotografía, el sonido o la actuación. Por el otro lado, una obra técnicamente excelente, realizada con buen presupuesto u algún apoyo de subvención puede resultarnos totalmente vacío si no tiene algo que decir, o si lo que nos intenta contar está mal logrado.

Tampoco es requisito tener la mejor historia del mundo o contarla mejor que nadie, no esperamos que seas un Martin Scorsese, un Quentin Tarantino ni mucho menos un Stanley Kubrick. Ni tampoco que la fotografía o las actuaciones de tu obra te sean merecedoras de ningún Premio Oscar desde tu etapa formativa como cineasta. Lo que intento decir es que mantener el balance y combinar una buena historia con una buena producción resultará en un plus muy grande con el jurado y sobretodo la audiencia.


EN CONCLUSIÓN

Intenta mantener tu obra breve (a diferencia de éste artículo), 3-5 minutos parece ser un rango ideal, esto dará honra al formato mismo. Cuéntanos algo interesante o importante de una forma que se sienta apropiada,  y que sea un concepto breve, no nos narres un libro entero. Aprende a economizar y saber manejar tu lenguaje visual, a cautivarnos desde un principio. Combínalo todo con aspectos técnicos cuidados, no estoy exigiendote hacer fotografía como Emmanuel Lubezki o exigir una actuación como la de Brad Pitt, solo que ésta debe ser apropiada a tu historia o estilo. Ya sea que lo hayas grabado con un celular o con efectos de glitch a propósito. Mientras sea apropiado se verá bien.

Espero que todo esto te ayude como realizador a ganar unos cuantos laureles en festivales, recuerda que de cientos de obras, la tuya debe tener algo especial que destaque del resto. Aspira a ser la vaca púrpura de la competencia.

Personalmente, estoy muy feliz con la oportunidad de haber colaborado con un festival internacional de cine en el extranjero. Me ha dado mucha introspección y una nueva perspectiva acerca del formato cortometraje. Definitivamente queda como un aprendizaje más en mi camino.

Probablemente he olvidado alguna cosa por mencionar entre lo aprendido, pero por ahora hasta aquí lo dejamos. Sobre todo creo que lo más importante es crear desde el corazón, exprésate como mejor entiendas y no le des demasiada importancia si no ganas nada, te dejo con la lección más grande que tengo acerca de competir en festivales de cine:

No compitas para ganar, compite para motivarte a continuar
y para que tu obra llegue a más ojos.


Si eres fan del cine, diviértete con este juego de mesa exclusivo para esas personas que son cinéfilos de corazón, el MARATÓN CINEMEX. Mil 458 preguntas relacionadas al séptimo arte, divididas en dos etapas: siglo XX y siglo XXI. También en edición para NIÑOS y edición POCKET.

¡Ya están disponibles las Palomitas Act II por internet! En sabores NATURALMANTEQUILLA EXTRAMANTEQUILLA. ¡Son 14 paquetes fáciles y rápidos de hacer en el microondas para no perderte ninguna película!

close

¡Únete a la familia CinReservas! 👋

Suscríbete para recibir lo mejor del séptimo arte en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Compartir

4 comentarios en «Consejos Para Tu Cortometraje (Por Un Juez De Festival) – Opinión»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.